Universo Sundara

Sobre nosotras

 

Natalia Hernández, directora y asesora de viajes. Sundara Grandes Viajes.

Natalia Hernández

Directora y asesora de viajes

Natalia Hernández, directora y asesora de viajes. Sundara Grandes Viajes.

Natalia Hernández

Directora y asesora de viajes

De pequeña recuerdo sentarme en el sofá de mi abuelo a recorrer el mundo a través de la pantalla y soñar con viajar a los destinos que nos mostraban los documentales de viajes que mirábamos juntos. Deseaba visitar las Pirámides de Egipto y el Taj Mahal en India y no podía evitar imaginarme como una gran exploradora o una arqueóloga recorriendo el mundo.

Los años pasaron, pero no mis ganas de descubrir el planeta, y en cuanto pude reunir mis primeros ahorros empecé a viajar por el viejo continente europeo recorriendo Italia, Francia, Reino Unido, Irlanda… y el primer aprendizaje que tuve fue descubrir que lo que más valoraba y el recuerdo que quedaba guardado en mi memoria, eran aquellos ratitos que compartía con las personas que se iban cruzando en mi camino, más que los lugares que en sí visitaba: la conversación con el hombre que me acompañó hasta la parada de autobuses después de perderme por Londres, o ese café compartido con un desconocido en la estación de tren de Dublín.

Mi pasión me llevó a estudiar el grado universitario en turismo y empecé a formarme como asesora de viajes especialista en destinos asiáticos, mientras continuaba cumpliendo mis sueños viajeros: vivir experiencias únicas por el Sudeste Asiático, gran parte de África y algunas de las islas de la Polinesia Francesa.

He podido llenar mi mochila de grandes experiencias como recorrer a pie el desierto de Argelia con sus formaciones rocosas únicas, admirando alguno de los atardeceres entre dunas más increíbles que hubiera podido imaginar; meditar con monjes budistas en un templo perdido en Tailandia; bucear entre tiburones en las aguas del Pacífico Sur o convivir con una familia rajastaní en India. Y como no, poder contar a mi abuelo que había conseguido cumplir nuestro sueño de visitar el Taj Mahal y las Pirámides.

Cada país que descubría despertaba algo nuevo en mí, abriendo mi mente, descubriendo formas de vivir y de pensar totalmente diferentes a las que estamos acostumbrados en occidente y forjando en mi interior los valores con los que quería vivir mi vida.

Hace seis años, en 2014, decidí saltar al vacío y empezar mi propia aventura fundando Sundara, con el objetivo de compartir todas estas experiencias y una forma más auténtica y sostenible de viajar, con aquellos viajeros que sientan estas mismas inquietudes. Creando juntos un viaje artesanal para cada viajero, un diseño único con alma y esencia.

De pequeña recuerdo sentarme en el sofá de mi abuelo a recorrer el mundo a través de la pantalla y soñar con viajar a los destinos que nos mostraban los documentales de viajes que mirábamos juntos. Deseaba visitar las Pirámides de Egipto y el Taj Mahal en India y no podía evitar imaginarme como una gran exploradora o una arqueóloga recorriendo el mundo.

Los años pasaron, pero no mis ganas de descubrir el planeta, y en cuanto pude reunir mis primeros ahorros empecé a viajar por el viejo continente europeo recorriendo Italia, Francia, Reino Unido, Irlanda… y el primer aprendizaje que tuve fue descubrir que lo que más valoraba y el recuerdo que quedaba guardado en mi memoria, eran aquellos ratitos que compartía con las personas que se iban cruzando en mi camino, más que los lugares que en sí visitaba: la conversación con el hombre que me acompañó hasta la parada de autobuses después de perderme por Londres, o ese café compartido con un desconocido en la estación de tren de Dublín.

Mi pasión me llevó a estudiar el grado universitario en turismo y empecé a formarme como asesora de viajes especialista en destinos asiáticos, mientras continuaba cumpliendo mis sueños viajeros: vivir experiencias únicas por el Sudeste Asiático, gran parte de África y algunas de las islas de la Polinesia Francesa.

He podido llenar mi mochila de grandes experiencias como recorrer a pie el desierto de Argelia con sus formaciones rocosas únicas, admirando alguno de los atardeceres entre dunas más increíbles que hubiera podido imaginar; meditar con monjes budistas en un templo perdido en Tailandia; bucear entre tiburones en las aguas del Pacífico Sur o convivir con una familia rajastaní en India. Y como no, poder contar a mi abuelo que había conseguido cumplir nuestro sueño de visitar el Taj Mahal y las Pirámides.

Cada país que descubría despertaba algo nuevo en mí, abriendo mi mente, descubriendo formas de vivir y de pensar totalmente diferentes a las que estamos acostumbrados en occidente y forjando en mi interior los valores con los que quería vivir mi vida.

Hace seis años, en 2014, decidí saltar al vacío y empezar mi propia aventura fundando Sundara, con el objetivo de compartir todas estas experiencias y una forma más auténtica y sostenible de viajar, con aquellos viajeros que sientan estas mismas inquietudes. Creando juntos un viaje artesanal para cada viajero, un diseño único con alma y esencia.

 
Montse Bolea, asesora de viajes en Sundara Grandes Viajes.

Montse Bolea

Asesora de viajes

Montse Bolea, asesora de viajes en Sundara Grandes Viajes.

Montse Bolea

Asesora de viajes

Cuando pienso en viajar aún me invade esa melodía. Una canción que tarareé hasta la saciedad sin yo cansarme, aunque quizás cansando a los demás, por las cientos y cientos de veces que cantaba. Estoy hablando de la canción de cabecera de “La vuelta al mundo de Willy Fog”.

Yo, soñadora y de espíritu aventurero como ellos, me veía de mayor conociendo todos esos lugares y viviendo todas esas experiencias.

Y así lo hice durante mucho tiempo. Mi primer viaje fue a Lisboa, le siguieron Londres, París, Basilea, Roma, Dubrovnik… Europa era fascinante, pero necesitaba más.

¿Qué habrá al otro lado del océano? Me preguntaba (en una era en que no disponíamos de Internet ni de tanta información como hoy día). Como toda pregunta necesita de respuesta, me fui a averiguarlo.

Escogí ir a la isla del tesoro, Jamaica. Por el amor y pasión a su música y cultura, llegue allí para quedarme. Fueron cuatro intensos años de aprendizaje a muchos niveles. Me di cuenta de que esa isla tan pequeña repleta de historia, leyendas, magia y aguas turquesas sería sin duda un lugar que siempre llevaría muy dentro de mi.

Más tarde, conocí la preciosa Costa Rica. Un país que adoro por el carácter de su pueblo y por los paisajes y fauna que ofrece.

Luego vino Cuba. Única, original e inimitable. Un país que me encanta dar a conocer a todo viajero.

Como Willy Fog, seguí viajando y viajando. Nueva York, San Francisco, Las Vegas y los majestuosos parques naturales de la costa oeste me dejaron sin aliento. Continúe el viaje hasta el norte cruzando varios estados de los Estados Unidos hasta llegar a unos de los lugares del planeta más hipnóticos: el parque natural de Yellowstone.

Todos estos viajes y más, los he ido compaginando con mi trabajo como asesora de viajes. Cada viaje que elaboro lo siento como una creación única y especial para cada viajero. Para mí, es como una forma más de viajar, pero sin moverte del lugar. ¡Somos creadores de sueños y recuerdos!

Cuando pienso en viajar aún me invade esa melodía. Una canción que tarareé hasta la saciedad sin yo cansarme, aunque quizás cansando a los demás, por las cientos y cientos de veces que cantaba. Estoy hablando de la canción de cabecera de “La vuelta al mundo de Willy Fog”.

Yo, soñadora y de espíritu aventurero como ellos, me veía de mayor conociendo todos esos lugares y viviendo todas esas experiencias.

Y así lo hice durante mucho tiempo. Mi primer viaje fue a Lisboa, le siguieron Londres, París, Basilea, Roma, Dubrovnik… Europa era fascinante, pero necesitaba más.

¿Qué habrá al otro lado del océano? Me preguntaba (en una era en que no disponíamos de Internet ni de tanta información como hoy día). Como toda pregunta necesita de respuesta, me fui a averiguarlo.

Escogí ir a la isla del tesoro, Jamaica. Por el amor y pasión a su música y cultura, llegue allí para quedarme. Fueron cuatro intensos años de aprendizaje a muchos niveles. Me di cuenta de que esa isla tan pequeña repleta de historia, leyendas, magia y aguas turquesas sería sin duda un lugar que siempre llevaría muy dentro de mi.

Más tarde, conocí la preciosa Costa Rica. Un país que adoro por el carácter de su pueblo y por los paisajes y fauna que ofrece.

Luego vino Cuba. Única, original e inimitable. Un país que me encanta dar a conocer a todo viajero.

Como Willy Fog, seguí viajando y viajando. Nueva York, San Francisco, Las Vegas y los majestuosos parques naturales de la costa oeste me dejaron sin aliento. Continúe el viaje hasta el norte cruzando varios estados de los Estados Unidos hasta llegar a unos de los lugares del planeta más hipnóticos: el parque natural de Yellowstone.

Todos estos viajes y más, los he ido compaginando con mi trabajo como asesora de viajes. Cada viaje que elaboro lo siento como una creación única y especial para cada viajero. Para mí, es como una forma más de viajar, pero sin moverte del lugar. ¡Somos creadores de sueños y recuerdos!

 

¡Explícanos tu idea de viaje! Contacta con nosotras y te asesoraremos durante una cita personal, en nuestras oficinas o por videoconferencia.

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